Hora de Aventura y su Simbología Filosófica - Ensayo Pensamiento Contemporaneo Fuc

Me encaminaré en señalar, varios de los ingredientes filosóficos que presentan un par de capítulos de la serie animada Hora de Aventura. En primer lugar, mostrare como los obstáculos físicos que se le presentan al héroe en su camino, son problemas físicos en la serie, pero pueden ser pensados desde un eje diferente, generando una visibilizacion teórica de temática filosóficas, y del pensamiento. Esta personificación temática de elementos filosóficos, permite visualizar desde otra óptica los conflictos, añadiéndole grosor e ingredientes. Todo esto abordado desde el tema del combate, la capacidad de estrategia inmediata y cambio, y el espíritu inclinado hacia la ampliación de la experiencia sensible. La serie se basa en la búsqueda de Aventura por parte de Finn (humano) y su canino mágico Jake, y los obstáculos y las pruebas que aparecen en su camino.

En la primera situación que me propongo analizar, Jake y Finn van en busca de la manzana de rubí, el primer obstáculo que aparece en el bosque es La pared de carne. Lo que sucede es que no logran identificarla en su totalidad, y lo único que pasa es que los pies se les empantanan y no pueden avanzar. Finn no está contento con la situación, pero Jake dice que le parece chistoso y se lo toma como un juego, disfrutándolo. Es la inocencia del tercer personaje Tree Trunks, la que pone en peligro a todos, entonces Finn tiene que accionar con la espada cortándole los brazos a la pared. La pared es una forma humana, amorfa, presenta características como la piel y algunas extremidades, pero es monstruosa en el sentido de que no termina de ser ni una cosa ni la otra. Lo que sí es, es un bloqueo que intenta devorarlos, el héroe saca la espada y acciona en el momento indicado, la pared se retrae escondiéndose y los personajes continúan el camino. Me parece interesante la figura personificada del obstáculo como una corporalidad casi humana que les impide el avance (en este caso territorial, expansivo). La pared presenta el mismo color de la piel, brazos, ojos, y boca, pero no es completamente humana, es como una exteriorización del héroe, están hechos de lo mismo, pero no son iguales, porque una está deformada, enferma. La personificación de la carne, lo corpóreo, su deformación y su funcionamiento obstructivo. ¿Porque la/una corporalidad enferma/amorfa puede ser una pared que nos impide el avance y que amenaza con devorarnos? Porque nuestra corporalidad (entendiéndose como proceso fisiológico y como anclaje a un cuerpo para relacionarlos con el mundo, se constituye a través de una serie de factores que en un principio no controlamos ( familia, país, condiciones económicas, momento histórico, hábitos y vicios instaurados y auto instaurados) Estamos todo el tiempo frente a ella porque es la condición física que nos obliga a comer para generar energía, a buscar la seguridad (tener refugio, estar calientes, etc) instintos primarios, a relacionarnos con los otros. Y son todas estas condiciones constantes las que, tratadas sin cuidado o examen constante, generan deformaciones, corporalidades enfermas, que exigen y bloquean. Es claro que en la contemporaneidad lo primario y elemental de lo que nuestro cuerpo necesita, se confunde con el capricho, un bloqueo en el avance puede manifestarse de manera física (dentro del propio cuerpo como síntoma o enfermedad) O no, puede ser una pared invisible, resultando en una experiencia de vida limitada. Una vez accionemos (o le saquemos la espada) a alguna de esas construcciones que condicionan o generan algún tipo de bloqueo, estamos accionando críticamente y técnicamente sobre el estado de ser anterior, sobre el cuerpo. El tema es que si no hay síntoma físico evidente (en la serie es algo externo, en la contemporaneidad puede ser un síntoma, tanto corporal como psíquico) resulta ‘más complejo’ poder ver o sentir esos límites, esas paredes. Bloqueos que repercuten psíquicamente pero que se originan en rutinas y concesiones que hacemos a nuestro cuerpo (desde la falta de algo, hasta el exceso de algo) pueden impedir la progresión. Si accionamos directamente sobre nuestra construcción de corporalidad estamos cambiando su dirección y su forma de relacionarse con el entorno. El espadazo en la caricatura es una acción obvia, lógica, no presenta ninguna cualidad intricada o compleja más que la técnica, la práctica y la fuerza, propias del disciplinamiento. Es similar a salir a trotar o caminar , generar un cambio alimenticio, en el sentido de que son acciones que parten de lo físico con un propósito de repercutir en lo demás. Junger propone un tratamiento disciplina (que después se naturaliza) sobre el cuerpo, que permita preparar el cuerpo antes del obstáculo en vez de ser sorprendidos por el mismo. El cuerpo entonces, si no se templa, puede ser un obstáculo de sí mismo- de igual potencia que un factor externo: “¿Qué armas debemos poner en manos de quienes aspiran enérgicamente a salir de esos yermos que son los sistemas racionalistas y materialistas, pero continúan sujetos a la coacción de su dialéctica?” Jünger habla de la necesidad de disciplina, pero procede a mencionar que la técnica no basta, porque los obstáculos presentan diferentes cualidades: “Siempre hay poderes que intentan colocarle sus propias máscaras, poderes que unas veces son totémicos, otros mágicos y técnicos” 1 Y es esto lo que lo que veremos en los otros 2 obstáculos, cualidades que saltan por encima de un accionar técnico y corporal y que requieren del emboscado cualidades diferenciadas, mucho menos físicas. Nietzsche, se empeña en posicionar el cuerpo como territorio filosófico, superarlo de su condición culturalmente enferma, y describe como la praxis corpórea (alimentación, sedentarismo/movilidad) influye directamente no solo en la relación sensible con el mundo, sino y sobre todo en la producción de pensamiento. Hay una preocupación en Nietzsche por avanzar, por dejar atrás un cuerpo lleno de herencias y hábitos culturales .Ese avanzar en Nietzsche es quizá sin objetivo, el solo sabe de lo que necesita desprenderse, lo que le está cerrando el paso, la visión de un horizonte más amplio, Nietzsche es capaz de ver la deformidad en el tratamiento corporal, es capaz de intuir como este tratamiento cierra el paso. Porque lo que se quiere de manera menos concreta, es una expansión del ser hacia lo desconocido (en lo sensible pero sobre todo en el pensamiento), subir la montaña, la superación por la superación misma, ir hacia arriba por la nueva vista, la nueva visión, más englobante. En el contexto social actual, parece haber una gran conciencia sobre la importancia del cuerpo y su relación directa con los resultados de la vida en otras esferas. Se ve a las personas cada vez buscando alternativas alimenticias, deportivas y hasta mentales, parece ser que se entiende la corporalidad condiciona una respuesta en el ambiente y por eso se le presta atención. Ahora con esto no pretendo decir que es el único camino, pero ciertamente parece ser un espadazo directo.
2do obstáculo, la moralidad como bloqueo. Yendo en busca del Enquiridión2 Finn salva a unos Gnomos que se están quemando dentro de una fogata, Una vez salvados, estos proceden a matar mujeres ancianas, cada vez que Finn grita o reacciona ante los que los Gnomos hacen, estos aprovechan para decretar en su reacción la autorización para volver a eliminar una nueva anciana, el dialogo funciona así:
Gnomos: Gracias por salvarnos, ahora podemos destruir a esta anciana
(matan a la anciana)
Finn: Que???!!Gnomos: cada vez que digas “Quee”, matamos a una anciana
(matan a otra anciana)
Finn:No!!Gnomos: Cada vez que digas : NO, matamos 5 ancianas
(matan 5 ancianas)
Finn ya aterrorizado les ruega que parenGnomos: cada vez que te veas triste , matamos a una anciana gorda y grande
(matan a la anciana)
Finn no aguanta más y sale corriendoGnomos: hey chicos, cada vez que sea un cobarde, matamos a una anciana.
(matan otra anciana)
Jake (el perro) vuelve a poner a los gnomos dentro de la fogata. Finn es golpeado en su humanidad, hace una “buena acción” salvándolos y después ellos responden con esa dinámica. 3 cosas resultan curiosas de los gnomos y de su operativa, la primera es que una vez Jake los vuelve a poner dentro de la lava, ellos vuelven a su actitud de “estar ahogándose/necesitar ayuda” como esperando a pescar a otro caminante con buena voluntad, compasivo. Lo segundo es que ellos saben cómo va a reaccionar Finn y por eso matan “con su autorización” lo que lo afecta muchísimo más. La tercera es que ejercen su poder desde la reacción emocional, los gnomos son los que ejercen el poder en el pequeño dialogo porque Finn se encuentra vulnerable ante esa injusticia que está presenciando. Y es esa vulnerabilidad la que lo hace caer en las trampas de reacción con palabras que le proponen los gnomos. EL héroe sufre porque es cómplice de una injusticia, la concepción de injusticia es una concepción moral (basada entre muchas cosas en merecer o no) Su amigo Jake (una vez resuelve la cuestión) le comenta al Héroe que los gnomos operan desde ilusiones 3, que las ancianas realmente no existen (-“si fueran reales, que estarían haciendo en un monte tan peligroso”) y que los gnomos están diseñados para jugar4 con tu cabeza. La injusticia que el héroe presenció y de la cual fue cómplice fue un truco de teatro, su idea respecto a lo correcto fue utilizada con un propósito casi de burla y gozo por parte de los gnomos. Su moralidad fue violentada y burlada, pero fue todo parte de una operativa ilusoria. Y es este un nuevo ingrediente al planteo de ‘des-configuración moral’ de Nietzsche. Reconfigurarse moralmente, no puede estar desligado de las prácticas diarias de vida y es quizá desde ahí desde donde puede ser (más provechoso) ver nuestras valoraciones morales (y también por ende nuestros procesos de pensamiento) como ‘ilusiones mentales’ que (en un sentido negativo) pueden desordenarnos, herirnos, retraernos, que pueden sentirse presentes, reales pero que una vez las rastreamos se hacen ilusorios. Nietzsche desmiente estas construcciones, remarcando que no son reales, que no existen de manera independiente, entonces rastrea su origen religioso, y etimológico. Esas valoraciones acerca de lo que es “bueno” “injusto” “malo” en un ser humano, están encadenadas a valores inscritos históricamente y claramente para Nietzsche resultan nocivas. El pensamiento o monologo interior, en su sentido negativo también contiene la operativa de los gnomos, juega con nosotros para vulnerarnos, pero no resulta ser del todo real. Quizá entonces, también sea provechoso experimentar estos 2 procesos desde una visión de -no seriedad- de ilusión, de no total solemnidad- y así sea más fácil operar para subvertirlos (pensando en lo inmediato) o pensando en el efecto futuro, en caso de que resulten nocivos. Estos sistemas de valoración, arraigados cultural, pero también neuronal y corporalmente se instauran en muchos niveles de nuestras concepciones personales, justamente porque son fuertemente históricos y es por eso quizá que una deconstrucción intelectual puede no resultar completamente efectiva. Entonces, abordar la valoración moral (junto con sus procesos internos de pensamiento y razonamiento) como un juego , poder ver a través de su relatividad,( es decir poder sobre ponerse sobre los mismos y sus consecuentes emociones vislumbrando que sus cualidades se transforman cuando se cambia el sistema de referencia (siendo este cultural, histórico etc) Recordar de que es imposible hallar un sistema de referencia absoluto, porque toda toma de posición está inscrita a un sistema de observación, punto de vista y por ende solo permite ver una serie de aspectos, dejando de lado otros. Este recordatorio trae, el que es (quizá) más fácil subvertir o superarlos si se sabe que se juega, o si se pretende al menos un involucramiento un poco menos serio. La reacción emocional puede permanecer (en tanto a que no vamos a dejar de ser humanos, o si), pero el grado de identificación puede mermar, esto puede ser el primer paso hacia una transfiguración moral o simplemente una técnica; así quizá el sufrimiento -producto de alguna de estas valoraciones- pueda ser experimentado desde otra óptica, o retirado directamente del proceso. Nietzsche pretende des-instalarse las valoraciones morales que el deduce bloquean su avance hacia un estado de ser superior, es decir hacia un hombre elevado, aristocrático, individual. Nietzsche quiere desinstalarse softwares/hardwares morales para jugar de manera diferente y se encarga en atacar esta cuestión directamente (o más bien intelectualmente) Quizá el hombre superior es el que pueda tener cuenta el juego, la ilusión, la relatividad no solo en sus construcciones morales si no también en sus procesos de pensamiento, y pueda hacer (en primer lugar) de ese proceso otra cosa, y en segunda pueda transformar completamente su sistema y operar en otro radicalmente distinto, con el propósito que quiera.

Tercer obstáculo a analizarse, los guardias de cristal que custodian la manzana de Ruby. Estos guardias básicamente lo que hacen es mimetizar las acciones de Jake y Finn impidiéndolos acceder al fruto rojo. Es la acción de chocarse contra un reflejo porque el reflejo copia lo que hacen y entonces ambas figuras chocan, como un gato que desconoce el funcionamiento de un espejo y ataca su propia imagen, pensando que es otro gato. Estos guardias impiden el movimiento de avance porque se comportan como una reflexión mimética (pero invertida si pensamos en la dirección de la imagen) de los movimientos del héroe. Esto me lanza hacia un contexto actual ¿Cuál podría ser una imagen reflexiva (de espejo) que nos bloquee algún tipo de avance o movimiento? En una situación urbana, actual nuestras miradas sobre los otros como cuerpos, como seres, generan una suerte de impresión en nuestro cuerpo (Bergson) y viceversa: los otros son impactados por la presencia de nuestro cuerpo imagen y han de traducir eso en algún tipo de movimiento. Es de alguna forma ‘new age’, ver que el otro es una extensión de lo que percibo y al mismo tiempo es una construcción interior, hace parte de lo que percibo y además tiene un efecto directo, fisiológico y sobre todo mental en mí. La mirada del otro sobre nosotros es un reflejo porque nos recuerda quienes somos en tanto nos subjetiviza, nos ubica socialmente desde el mero reflejo (la construcción que hace el otro al percibirme), el otro es nosotros porque nuestra imagen nos construye desde su percepción, pero habría que ver hasta que punto este rebote de imágenes puede constituir una limitación. Entonces ¿qué pasa cuando (desde una decisión conscientemente negligente) no me quiero reconocer en el otro? Y esa negligencia parte me parece, de saber y sentir como ese reconocimiento es una trampa, trampa porque me define como sujeto dentro de un contexto, me dibuja alrededor de una serie de elementos que soy, que me definen (Ej: veo a un tipo con traje que parece ser un ejecutivo en el subte, mi mirada lo constituye, lo define, el me mira, me define en un acto mental, con o sin palabras/pensamiento) Y ese rebote de imágenes(que son construcciones instantáneas, lingüísticas, semiosis infinitas) plantean un límite a las posibilidades de ser otra cosa, al desvío sensible. Las posibilidades que intuyo pero que quizá no alcanzo a vislumbrar, el avance hacia lo sensible. El otro como espejo y el rebote de imagenes como una especie de cualidad estabilizadora cultural -no puedo acceder, no puedo ir más allá de la experiencia sensible del momento- porque el otro utiliza mi imagen para bloquear el avance, porque el/lo otro me recuerda constantemente mi propia imagen, me recuerda un ‘quien soy’- un quién soy social una función, un rol a desempeñar. En un ejemplo mucho más ínfimo, en donde ni siquiera hay pretensión de avanze (en el que propósito es solo el de proteger una interioridad): Estar en una situación de transporte público y no querer mirar a nadie a los ojos (o mirarlos, pero no verse ahí, no involucrar la imagen de uno mismo dentro de la imagen del otro), en parte por sentir o ya conocer la pesadez en las miradas, en los mundillos interiores, y no querer hacer esa simbiosis de imágenes a la bergson 5

Esto puede ser una decisión de inteligencia, inclusive de economía emocional, de ahorro energético, porque parece inevitable que el otro impacte contra nuestra imagen. Y es que a pesar de que el otro si puede ser una externalización de nuestros temores, reflejos, expectativas, habría que pensar en la utilidad de que se nos recuerden estas cosas. Entonces, importa proteger, mantener una integridad interior, si se quiere aplicar la forma biológica de la membrana, que es selectiva, que bloquea el paso para aislar la integridad del metabolismo interior. Quizá una forma degradada de esto es el uso del celular, ya que nos mantiene dentro de nuestros mundillos interiores, evitando que intercambiemos miradas e imágenes. Pero el uso del celular nos mantiene más que atados a nuestra imagen de ser y la refuerza, por lo que de cierta forma niega cierto avance sensible, es decir cierta acción de trascender.

El caso es que Finn y Jake se cansan de atacar y ser reflejados, entonces empiezan a bailar, haciendo que el guardia mimetice esa acción (distrayéndolo) mientras el otro personaje accede al fruto. Es curiosa esta solución, siendo que el baile, es decir el movimiento del cuerpo en función de una música, es central en la figura de Dionisio y es contraria a la tensión propia del combate o del ejercicio físico; es soltar los músculos, es disfrute sensible. Al espejo no se lo supera peleándolo, si no embriagándose, olvidándose de la imagen de sí y después haciendo directamente lo que se pretende. ‘Somos instituciones andantes’ podría pensarse desde un punto de vista post- Focultiano, en el sentido de que nos bloqueamos unos a otros los impulsos (por sublimes o destructivos que puedan ser), como sí tuviéramos que actuar de una manera predeterminada, porque el otro me recuerda a manera de espejo, con su mirada, con su rebote, ‘quien soy’. ¿Soy algo determinado, continuo? Empezaría por plantearse el pensamiento oriental. Lo inquietante ( y acá ya me refiero no hacia una protección frente al reflejo si no directamente a un acción sublimante, o a la grieta provocada por un impulso primario) es a que pesar de que no podemos exceder límites legales por ejemplo en espacios públicos, ni siquiera nos acercamos a coquetear con ellos. ¿Por qué nadie grita en el subte? ¿Nos contenemos los unos a los otros, mediante nuestras imágenes y sus cargas? ¿A pesar de que para muchas cosas no hay consecuencias legales? Parece ser entonces que las instituciones están presentes sin estar nosotros dentro de su edificio, llevamos las instituciones dentro de nuestros cuerpos-imágenes-comportamientos y estos junto con los demás generan esta suerte de estabilización a manera de reflejo, quizá como en la serie solo hasta el momento en que nos olvidemos de nuestra imagen- se produce la grieta.

Podríamos decir entonces, que, a raíz de los obstáculos analizados, se puede pensar una propuesta filosófica y de pensamiento en cuento a lo que simbolizan y como el héroe (en sus circunstancias) se relaciona con ellos y como una traducción de esas mismas temáticas aparecen en nuestro mundo actual, y por ende como nosotros nos relacionamos con ellas. Los obstáculos pueden ser vistos entonces como síntesis simbólicas, personificaciones de problemas del pensamiento y de la praxis humana. El cuerpo como un arma- herramienta de doble filo, porque condiciona y bloquea el avance desde sus necesidades biológicas, desde su bagaje histórico, químico y desde los hábitos, y desde nuestra imagen de nosotros mismos. Es al mismo tiempo, la llave de salida, de avance, de desbloqueo a hacia nuevos estados. También se podría pensar, que cierto proceso de estabilización cultural, o control disciplinario necesita de nuestra imagen de (no solo en relación a si misma si no en relación a los otros) para funcionar. Es como si sostener nuestra imagen en cuanto a una identidad social y cultural, enfatiza o nutre el poder disciplinario de las instituciones inscrito encima de las mismas. Como si el comportamiento se estabilizara mediante la identidad, habiendo entones una especie de control invisible, no físico, que se genera desde nuestra construcción como sujetos individuales, pero también de como los otros nos construyen y perciben. Todo parece indicar que los elementos que generan los bloqueos son al mismo tiempo en parte las herramientas que parecen contrarrestarlos: el cuerpo con el cuerpo, la imagen de si con la disolución de la imagen de si, y la construcción de valores mediante la deconstrucción y la no seriedad. Lo que nos posiciona en un proceso siempre intermedio en cuanto a la solidificación de estructuras de pensamiento y formas de praxis, es como si estuviéramos en un momento en donde tenemos que estar siempre listos y tener la capacidad de desarmar o destruir lo que habíamos construido para sostenernos, con el propósito de no quedar limitados por ello.
.Bibliografía:
Junger, Ernst, La emboscadura
Junger, Ernst, Sobre el dolor
Nietzsche, Friederich, Ecce Homo
Nietzsche, Friederich, La genealógica de la moral.
Adventure Time, Temporada 1 Ep 5 El Enchiridion, 2010
1 JUNGER,ERNST, La Emboscadura, sección 14
2 Para eso ha de subirse el monte encantado.
3 “no dejes que esos nomos y sus ilusiones jueguen con tu cabeza”
4 El dialogo en ingles dice: “mess with your head” lo cual puede traducirse en: desordenarte la cabeza/joder con tu cabeza/boludear con tu cabeza”

5 Se refiere aquí a que una imagen-cuerpo reacciona de manera tanto interna como externa al percibir a otra imagen cuerpo, generando un movimiento. 

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